Capuchas tristes

I Con almas heridas. Yo también fui una llama del descontento, Y así supe de repente de esta gran llama, de esta rabia que nos da esta casita,  nos da un motivo para reunirnos, para pensarnos y crecer juntos,  ya estamos grandes po, a madurar, como la florcita, como lo arbolitos,  como la tierra entera,…

Testimonio

La anorexia es un fantasma que me ha acompañado durante toda mi vida. Al cumplir 4 años, hice una pregunta terrorífica e inocente: “Mamá, ¿estoy gorda?”. Siempre tuve indicios de estar obsesionada con mi cuerpo, el espejo era mi peor enemigo. Desde muy chica participé en distintas competencias de gimnasia artística, por lo que el…

Te recordaré

Mi niñita era buena alumna, tenía buenas amigas, un gran futuro por delante. “Ya está grande”, pensé, “tengo que dejarla recorrer el mundo sola, que tenga experiencias”. No creí que nada le fuera a pasar. Debí ir a buscarla cuando me dijo que se les hizo tarde, ¡si hasta el pololo la fue a dejar al paradero! Pobre cabro, me tocó darle las malas noticias, viera usted cómo lloraba, cómo me pedía perdón “Perdóneme tía, debería haberla dejado en la puerta de la casa, debería haberle insistido una vez más que se fuera en Uber, es mi culpa, solo mi culpa, perdóneme tía, ¡yo le quité a su niñita! perdóneme por favor”.

Zona de encuentro

Tomé asiento en una de las tantas butacas ubicadas en la platea baja. Tuve la suerte de quedar justo al medio de la fila, y de que la persona sentada frente a mí no era lo suficientemente alta como para taparme el escenario, cosa extraña ya que,con mi metro sesenta y cinco de altura, era bastante fácil obstaculizarme la vista.

Hilos

Malú González. Autora de la novela Expropiación (Imbunche Ediciones, diciembre2018) y del cuento Lo de Jozsi, ganador del concurso de cuentos Exploraciones Quiméricas (Lectio Ediciones, agosto 2018) en Ciudad de México. Vive en Santiago.

Cuando me encadené en tribunales

Una ronca voz me dijo que nos llamarían por teléfono la noche anterior para ponerse de acuerdo y que nos íbamos a encadenar cuando nos dieran la orden (¿Encadenar a qué?, pensé yo).“Le avisaremos a la prensa” dijeron “vendrán en masa”. “La persona que tiene los candados los esperara en el Metro” (ahora me quedaba un poco más clara la cosa). Así es como en la calle Compañía nos encadenamos frente a los tribunales.

El último árbol

Yessika María Rengifo Castillo. Escritora colombiana. Docente, licenciada en Humanidades y Lengua Castellana,especialista en Infancia, Cultura y Desarrollo, y Magister en Infancia yCultura de la Universidad Distrital Francisco José De Caldas, Colombia. Desdeniña ha sido una apasionada por los procesos de lecto-escritura, ha publicadopara las revistas Infancias Imágenes, Plumilla Educativa, Interamericana DeInvestigación, Educación, Pedagogía, Escribanía, Proyecto Sherezade, Monolito,Perígrafo, Sueños de Papel, Sombra del Aire, Plumilla y Tintero, Chubasco enPrimavera, Íkaro, Grifo, La Poesía Alcanza Para Todos, Ibidem, Narratorio,Piedra Papel & Tijeras, Extrañas Noches, Cadejo, Microscopías, Psicoactiva,etc. Ha participado en diferentes concursos nacionales e internacionales, decuentos y poesías. Autora del poemario: Palabras en la distancia (2015), y loslibros El silencio y otras historias, y Luciana y algo más que contar, en ellibrototal.com. Ganadora del I Concurso Internacional Literario de MinipoemasRecuerda, 2017 con la obra: No te recuerdo, Amanda.

Mente

Sobre el autor Volgger: Tengo 20 y estoy cruzando la existencia en un desequilibrio imaginario, gracias por la oportunidad y la corrección.